ESTIRAMIENTOS MIOTENDINOSOS

A la pregunta: ¿Por qué nos estiramos? casi todo el mundo responde acertadamente: ‟para estar más flexibles”. Esta cualidad se aprecia generalmente evaluando la amplitud de nuestros movimientos, es decir, la movilidad de nuestras articulaciones.

Además de la propia amplitud articular, la flexibilidad depende también, en gran medida, de las propiedades de movilidad y de extensibilidad de los músculos, los tendones, la piel, etc.

De esta forma, los estiramientos miotendinosos permiten mantener, mejorar e incluso recuperar de forma notable la flexibilidad. Por otro lado, los estiramientos también aumentan la calidad del músculo, ya que un músculo sano y potente no sólo es aquel que tiene mucha fuerza, sino también aquel que puede estirarse sin sufrir ninguna lesión.

Para estirar eficazmente los músculos y tendones, necesariamente se les debe elongar hasta la barrera motriz, dirigiéndose en sentido contrario de sus acciones fisiológicas, implicando a todas las articulaciones atravesadas por el músculo a estirar.

No para todos los pacientes los estiramientos serán iguales, ya que las técnicas de estiramiento están sujetas a los objetivos propuestos en la evaluación previa del paciente.