Osteopatia

OSTEOPATÍA

La osteopatía es una técnica que busca la normalización del movimiento articular mediante técnicas directas o indirectas sobre la articulación a tratar.

La principal premisa de la osteopatía es que una limitación de movilidad o hipomovilidad articular mantenida en el tiempo provoca una sobreexcitación (hiperactividad gamma), que conlleva una serie de alteraciones estructurales en la zona (contracción muscular, etc.).

Estas zonas de hipomovilidad siempre van acompañadas de otras zonas cuya movilidad está aumentada en exceso, también conocido como hipermovilidad. Estas zonas hipermóviles son las que realmente provocan dolor y son la causa por las que el paciente visita nuestra consulta.

Lo que es importante recalcar es que a pesar de que lo que causa el dolor son las articulaciones hipermóviles, lo que realmente hay que tratar son las hipomóviles, ya que ahí está el verdadero foco de la lesión.

La osteopatía se basa en técnicas de impulso de alta velocidad, pero bajo recorrido. Por este motivo es muy importante confiar en un buen profesional, ya que técnicas de impulso en las que se emplee un recorrido articular alto junto con una alta velocidad pueden generar lesiones en la articulación.

La mayoría de los pacientes tan solo conoce la osteopatía estructural, que es aquella que normaliza articulaciones vertebrales y de los miembros superiores e inferiores; pero la osteopatía no solo sirve para eso.

Hay dos ramas de las osteopatía mucho menos conocidas, pero no por ello menos eficaces. Una de ellas en la osteopatía craneal, que busca la normalización de las diferentes articulaciones craneales, ya que aunque pensemos que el cráneo es un único hueso, en realidad es la unión de diferentes huesos. Por última, está la osteopatía visceral, que se encarga de la normalización de las vísceras, ya que éstas son las causantes de muchas patologías músculo-articulares.