READAPTACIÓN AL EJERCICIO

Es evidente que lo prioritario ante una lesión es recuperar las condiciones motoras y sensitivas normales de la zona lesionada, pero ahí no acaba la rehabilitación, ya que una vez normalizadas estas condiciones es fundamental volver a readaptar a esa zona lesionada para la práctica deportiva.

Esta readaptación es fundamental para evitar recaídas en la misma zona de la lesión o para evitar posibles lesiones por compensación en zonas adyacentes. Esta fase es la más propicia para recaer en nuestra lesión, ya que el paciente se empieza a sentir bien, empieza a practicar deporte, fuerza la zona lesionada y es muy probable la recaída.

Para llevar a cabo la readaptación al ejercicio hay que realizar ejercicios de propiocepción y de fortalecimiento muscular. La propiocepción va enfocada a normalizar la actividad articular ante diferentes situaciones de carga y movimiento, mientras que el fortalecimiento muscular va encaminado a mejorar el tono y las condiciones físicas del músculo anteriormente lesionado.

Esto hay que realizarlo de manera progresiva, ganando en intensidad y dificultad de los ejercicios hasta que la zona lesionada responda a la perfección ante situaciones de estrés físico similares a las sufridas durante la práctica deportiva.